La escuela historica tradicionalista ensena, desde hace un siglo, que la independencia nacio del odio profundo que existia entre criollos y espanoles. Para ello inventa leyendas y repite conceptos vulgares. Los ninos se han formado, intelectualmente, en este genero de educacion, y los maestros creen dogmaticamente la palabra de unos historiadores que se han fosilizado en sus conclusiones. Un examen atento de nuestra historia revela que el odio entre criollos y espanoles fue desconocido, con caracteres politicos, en los prolegomenos de los hechos que, andando los anos, nos dieron la independencia absoluta. (…)