La Organizacion Mundial de la Salud (OMS, 2015) reconoce el papel fundamental que juega la familia ante la llegada de un nino con Trastorno del Espectro Autista (TEA), puesto que los padres se convierten en los principales facilitadores para la adaptacion del nino a su medio circundante, a traves de la ensenanza y uso de rutinas y habitos de varios tipos como alimentacion, sueno, juego y relaciones interpersonales. Los padres como figuras responsables del cuidado y bienestar de sus hijos, son centrales para promover el desarrollo de las habilidades cognitivas, sociales, comunicativas y adaptativas de sus hijos para hacer frente a las exigencias del contexto (Garcia, Rivera y Reyes, 2015). Dentro de las labores fundamentales de los padres de ninos con TEA se encuentra el contacto con los servicios de salud y la asistencia a programas terapeuticos. Uno de los programas con mayor soporte cientifico para garantizar el mejor desarrollo psicologico posible de sus hijos, a traves del aumento de comportamientos positivos (acciones funcionales y adaptativas, segun las caracteristicas psicologicas de los ninos) es el Analisis de Conducta Aplicado (OMS, 2015). Ahora bien, estos comportamientos positivos no dependen solamente del tipo y calidad de intervencion clinica que se le ofrezca al nino. Algunos estudios reportan que variables como el bienestar psicologico y las creencias de los padres, se relacionan con los comportamientos positivos que logran alcanzar los ninos en sus procesos terapeuticos.