La civilizacion antiguo-clasica -la civilizacion greco-romana que habia dado al mundo tres principios ordenadores de trascendencia maxima: la razon como principio de la interpretacion cientifica del cosmos; la persona libre como suprema medida para la recta estructura de la convivencia humana; y la cultura entendida en el sentido de una labor incansable de formacion estetica del alma, como contenido mas sublime de la vida- esta civilizacion verdaderamente y humanizante habia sido desde sus comienzos en el siglo VI a. C. la forma de vida solo de una minoria urbana, casi perdida en la infinitud de los campos que la rodeaba y donde perduraban, en el silencio de las cosas eternas, las tradiciones de las grandes culturas milenarias del Antiguo Oriente, culturas de orientacion no racional, sino magica, no personalista, sino anti-individualista, no estetica, sino religioso-cultica, y por eso, precisamente, mas correspondientes al sentimiento vital de las masas e incomparablemente mas firmes y duraderas que la civilizacion meramente humana de la antiguedad clasica. (…)