A partir de algunas entrevistas a jovenes negras vinculadas al trabajo domestico en casas de terceros, tomadas de estudios realizados en Colombia y en otros paises del continente americano, en este ensayo se argumenta que el trabajo domestico aun no logra entrar en la logica de la venta de la fuerza de trabajo, ni en la del contrato propio de la ideologia politica liberal decimononica. Asi , en vez de contar con una serie de regulaciones legales que determinen tiempos, funciones y remuneracion de su trabajo, muchas mujeres dependen de la logica del don o del regalo para recibir una compensacion por sus labores. Tal situacion no es ajena a un orden mundial en donde la consolidacion de la sociedad salarial en unas latitudes ha implicado la reproduccion de formas de trabajo familiar en otras; lo cual genera un efecto negativo sobre todo en los grupos«marcados», es decir, en todos aquellos que difieren del parametro blanco masculino heterosexual adulto de clase media, y que suelen ser asumidos como «etnias».