PROLOGO La primera vez que Jesucristo se inmolo sobre el ara en el territorio de la futura Gran Colombia fue en la comarca de vuestra Diocesis, Excmo. Senor. En aquel dia se conmovio el aborigen con la dulzura del Sacrificio y con la ternura de una Madre comun del conquistador y del indigena. En San Sebastian de Uraba y en Santa Maria la antigua del Darien empezaron las primicias del culto en el continente latinoamericano. Aquel grano de mostaza seria con el correr de las centurias el arbol gigantesco del catolicismo en Hispanoamerica. (…)