Las argumentaciones de Marx son en buena parte de una logica impecable si se acepta la premisa de que el trabajo humano es una mercancia, premisa que no sento el sino que la predicaron los economistas clasicos. De ahi que la economia politica liberal se haya declarado mil veces enemiga del marxismo, pero nunca haya tenido argumentos suficientes para refutarlo. Si rectifican el concepto de que el trabajo es una mercancia, dejan de ser profesos de su vanidosa escuela, y si se reafirman en ese concepto, crean con el la defensa obvia del trabajador que, dentro del materialismo ha de conducir fatalmente y por mayorias a la dictadura del proletariado. Contra esta relacion de causa a efecto valen poco las elocuentes declamaciones libertarias y el enfilamiento ordenado de las baterias de guerra. O se rectifican las bases de la economia, ordenandola al bien comun y no en favor del grupo con sacrificio de la comunidad, o el comunismo termina por imponerse en el mundo. (…)