El gobierno de Liniers fue dictatorial desde el primer instante que asumio el mando. Su amistad con la senora Ana Perichon, Vandeuil de O'Gorman aumento su dictadura. La revolucion vencida del primero de enero de 1.809 puso en sus manos todos los poderes. Los cuerpos militares opositores fueron desarmados y deshechos. Solo quedaron en pie las fuerzas adictas al Virrey. Comenzo, entonces, a sentirse una dictadura mas fuerte que nunca. Los cabildantes de 1.808, empezando por don Martin de Alzaga, habian sido desterrados. Aparentemente no quedaban enemigos del Virrey; pero, en la realidad, Liniers tenia en su contra, como siempre, a la parte mas sana de la poblacion. Una prueba indiscutible de ello esta en el hecho de que el nuevo Cabildo, surgido despues del fracaso de la revolucion del primero de enero, siguio opositor a Liniers. Los historiadores que han querido ver en Alzaga la fuente de todas las oposiciones al Virrey, y en el Cabildo alzaguista el unico foco de resistencia, ahora deberan reconocer que el Cabildo designado por el propio Virrey, despues de la disolucion del Cabildo del dia primero de enero, que debia gobernar todo el ano de 1.809, siguio tan contrario a Liniers como el presidido por Alzaga. Habia, no obstante, una diferencia muy grande entre los hombres de Alzaga y del Cabildo de 1.808, y los del Cabildo de 1.809. Lo que no habia cambiado era la dictadura y contra ella estaban, como dijimos, todos los hombres sensatos de la ciudad. (…)