Debemos darle gracias a la Alianza para el Progreso que tanto ha impulsado la agitacion sobre el problema agrario americano. De otra manera se hubiera retardado el afrontar este interrogante, el mas dramatico en las condiciones de nuestro continente. Porque la tierra aquiesta polarizada en su tenencia: o va hacia el latifundismo, que engendra miseria, falta de ocupacion, mala utilizacion de la tierra, engorde del precio de las propiedades por un grupo, etc. O se orienta hacia el minifundio que consolida la pequena propiedad, donde los cultivos son de consumo; donde sus duenos no pueden mejorar ni la vivienda, ni dar educacion a sus hijos; ni alcanzan a entrar al mercado de sus paises. Ello conduce a una paralizacion del desenvolvimiento de las otras fuentes de produccion. Esa miseria que engendra el campo se refleja sobre los demas mecanismos sociales y economicos. (...)