Resumen La historia del arte aparecio como una disciplina al servicio de la ciudad. Esta funcion didactica y politica puede rastrearse en los trabajos de Vasari y de Winckelmann, quienes eran conscientes del valor civil de su investigacion. Pero, coincidiendo con el auge de las Vanguardias, ya desde el Siglo XIX la historia del arte fue dejando atras su virulencia social, quiza refugiada en su consagracion como disciplina academica. Sin embargo, el desarrollo del mismo arte contemporaneo hizo reconocer, aun en el arte del pasado, el caracter esencialmente urbano de la dinamica de la produccion artistica y obligo a la historia del arte a replantearse su funcion civil y urbana. La pregunta es, en todo caso, si todavia puede existir un espacio para la historia del arte en el contexto de la ciudad actual o si, en definitiva, esta condenada a recordar un pasado glorioso desde los claustros academicos.