Dos actitudes definen a la juventud hispana contemporanea: Una negativa, de inconformidad. Y otra positiva, de vocacion de grandeza. Desesperacion y heroicidad. Se desepera de la vida cuando la vida se vive no ha sido concebida con fe, raiz de la esperanza. Y la fe se pierde cuando no hay verdad que creer. Vida sin afirmaciones absolutas, vida sin verdades evidentes, vida sin dogmas es vida sin pasion. Es vida burguesa, vida cobarde, con una muerte aterradora como limite y un vacio desesperante como unica dimension. (...)