La libertad de pensamiento y expresio n , de la que fluye el derecho a la informaci on , es uno de los grandes temas de nuestro tiempo . En el convergen varios derechos y libertades . En realidad, se trata de un ciclo o circuito que comenzo como rebeldia de unos cuantos con tra soberanos absolutos y se ha convertido en prerrogativa — o prerrogativas — de millones: la naci on completa y el mundo entero , que acuden cada momento de cada di a al u nico puente que comunica a todos los hom bres con todos los hombres: los medios de comunicacion social , conver tidos en foro de la humanidad expectante y , en ocasiones , deliberante . La globalizaci on que se inicio con bulas y carabelas, hoy se asegura con radios y televisores encendidos . Un jurista competente resumio el proceso en estas pocas palabras: “ la libertad de pensamiento se pone en accio n utilizando la libertad de opi ni o n , forma de comunicarse con otros hombres; la libertad de expresion corresponde a esa libertad de opinio n cuando ella se difunde por medios publicos; la importancia de la informacio n para los hombres y la aparicio n de medios masivos de comunicacio n modernos , conducen a que esa libertad de expresio n adquiera un alcance nuevo , con el nombre de libertad de informacion ( ... ) solamente as i podra quedar debidamente nutrida su libertad de pensamiento , que ( . . . ) aparec ia abriendo el ciclo” ( Novoa Monreal) .