Pues bien, esta narrativa extraordinaria nos conmueve en el alma, a menudo nos hacen sonreir y nos conduce sin atajos hasta nuestra propia vida. Este es el portento de la narrativa, que en nuestro caso, se transforma con la medicina en su mas tierno momento, el de los primeros anos de formacion de los medicos. Todo lo espero de las palabras -dice Pellegriniy explica como al hombre despojado, le queda la riqueza incalculable de la palabra.