La etica vuelve a ser un tema de actualidad frente a los multiples casos de corrupcion que han estremecido a la opinion publica en los ultimos meses. Las preguntas y las miradas recaen nuevamente sobre las instituciones educativas, en especial, las universitarias, y la pregunta sobre que hacer vuelve a estar a la orden del dia. Asumir dicho cuestionamiento en serio supone en primer lugar renunciar a pensar que el asunto se resuelve agregando a los planes de estudio una o dos horas mas de estudio de la etica o empezando una educacion etica mas temprana. Lo que procede es comprender la crisis relativista del mundo que nos toco vivir, y asumir la construccion de nuevos consensos eticos. En este empeno, la educacion del profesional que se forma en la Universidad tiene mucho que discernir, asumir y vivir. En lo que respecta a la medicina veterinaria y su ejercicio, estos aspectos y responsabilidades eticas tambien se complejizan con la irrupcion de las discusiones en torno a temas como bienestar animal, etica animal, derechos de los animales, pautas para el uso de animales en docencia, reconocimiento cientifico del dolor animal, el rol afectivo de los animales de compania, codigos de etica veterinaria y, en nuestro pais, la Ley 576 del 2000, que establece el codigo deontologico de los medicos veterinarios. Todos estos aspectos no pueden ser considerados en la formacion de los futuros medicos veterinarios, como la responsabilidad de un area en el plan de estudios del pregrado o del posgrado, sino que se constituyen en verdaderos ejes de la formacion, en herramientas para la vida del profesional