La crisis de la modernidad ilustrada y los nuevos modos de configuracion de la cultura y la sociedad, manifestados –en parte– por el surgimiento de nuevas racionalidades, exige a la teologia hacer presente su aporte y su pertinencia. Desde este interes, el presente articulo intenta establecer una aproximacion a la teologia desde su propio estatuto epistemologico (su propio lenguaje, su objeto, su metodo, procedimientos, conceptos…), de tal forma que pueda ser validada como un saber por una comunidad academica, como un logos, coherente, sistematico, metodico, hermeneutico, que encuentra en el lenguaje simbolico su mejor manera de expresar la experiencia del Theos en medio de la historia humana. En este contexto, la teologia –que atraviesa por momentos criticos– ha de ser capaz de definir su permanencia como disciplina y como saber, asi como el lugar que ocupa en las instituciones de educacion superior donde se juega (aunque no de manera definitiva) la validacion de su condicion de saber.