Dentro del contexto de la crisis de la racionalidad occidental y, concretamente de su repercusion en la educacion, tratamos de resaltar la importancia de la formacion critica, reflexiva y etica del docente en las propuestas actuales acerca de una educacion humanizadora. Su correspondencia con el modelo educativo tecnocratico instrumental ha llevado a la educacion hacia un proceso de deshumanizacion, donde el papel del docente se reduce a ser un tecnico experto y especializado en la aplicacion de reglas para orientar la conducta de los alumnos. Se trata de redimensionar la concepcion profesional de este actor educativo, enfatizando la importancia de la innovacion y de la practica reflexiva y etica en su formacion