Entre la pluralidad de acepciones que en la actualidad se le dan al concepto calidad de vida, existe al menos una que la concibe como un ambito de estudio interdisciplinar interesado por una realidad social con netos componentes psicosociales. En esta tradicion cientifica, con notorios desarrollos basicos y aplicados, y cuya breve historia intenta aqui describirse someramente en algunas de sus coordenadas, se ha estudiado el bienestar social a la vez que se ha profundizado en el estudio del bienestar psicologico y de sus componentes. Sin embargo, existe una creciente confusion cuando la calidad de vida es considerada como un valor, y con ello como objetivo de aspiraciones sociales. Aunque las aspiraciones compartidas forman parte de la realidad psicosocial, sus objetivos no pueden confundirse con la misma; a lo sumo pueden operacionalizarse, constituyendo estandares de comparacion. Para ello es necesario retomar a los debates sobre la calidad de la vida humana, en el contexto de las formas de intervencion social y psicosocial que pueden permitir mejorarla y promoverla de forma colectiva.