Entender la escritura como viaje hace posible leer la itinerancia de Maqroll como saga que se inserta en la tradicion de la literatura de viajes en su doble configuracion: como aventura y viaje a ultramar en el juego intertextual con la obra de Conrad y particularmente con El corazon de las tinieblas, paradigma de la literatura colonial, y como viaje interior donde la escritura se hace representacion para develar el sentido de la errancia.La epifania de la errancia coincide con el momento en que el hombre se echa sobre sus hombros la pesada piedra para volver a conquistar la cima, como lo entiende Camus en su relectura del mito de Sisifo, de alli que el hilo conductor de la saga sea la aventura que sabe siempre fallida al ser vivida en la desesperanza.