La investigacion etnohistorica sobre la organizacion social de los muiscas de los altiplanos centrales colombianos cobro nueva vida cuando en 1964 Sylvia M. Broadbent llamo la atencion sobre la riqueza antropologica del material conservado en los archivos coloniales. Pleitos criminales, conflictos por tierras y ”visitas” de la administracion espanola contienen valiosa informacion sobre esta sociedad de lengua chibcha que con sus tributos aseguro buena parte del exito y la permanencia de la empresa colonial en el actual territorio de Colombia. Sobre todo, nos introducen al estudio del nivel local, despreciado casi siempre por cronistas que por la escogencia misma de su genero literario debian tratar sobre grandes caciques, brillantes batallas y curiosidades sin par (Londono, 1994).