El teatro en medio de su riqueza y limitaciones (porque como algun dia se dijo sobre el teatro de Grotowski puede existir un teatro que en medio de la simpleza de la nada sea a la vez el mas rico de todos) nos presenta un sinnumero de generos, subgeneros, modificaciones e hibridaciones que son una carta abierta para escoger. Hoy mi eleccion se debate entre el artilugio y la jocosidad del barroco, el regreso a la esencia de lo sencillo y unitario: el teatro pobre. Los dos servidos en un mismo plato, o podria decir “corrientazo”, de la carrera decima hacia el sur. Sin importar lo que digan los expertos de la gastronomia y aunque se crea que combinar en un mismo texto estos dos generos caiga pesado, lo hare cual bandeja paisa que lleva carne, chorizo, huevo y chicharron.