Zoad va creando unos espacios donde ella misma se esconde, sombras retenidas alrededor de la forma que termina siendo, apenas, una actriz de reparto; un albur geometrico cuyo objetivo es el de permitir la repeticion de oscuros recovecos. Pequenos espacios que parecen profundos pero donde solamente caben ella y su bolsa de lapices, con cremallera, que le sobro del colegio. En su obra, el sol llega de muchas partes aunque ?quien sabe? podrian ser focos de luz artificial instalados en direcciones diversas, emulando con las expectativas que tenemos frente a la vida o los fragmentos de pequenas felicidades que, contra viento y marea, sostenemos a flote.