Una balaca tejida a mano, una camisa cargada de colores junto a un jean desgastado y unos converse blancos, se convirtieron en la pinta con la cual asisti el pasado 11 de marzo, al Primer Festival Hippie de Bogota. Estando lista, me dispuse a subir en la mitica Volkswagen T2… digo esto de manera simbolica; claro esta que me refiero a la furgoneta colorida que encontre en este festival, la cual se encontraba llena no solo de fervorosos amantes de los anos 60 sino de energia cargada de color, musica, paz y amor.