Antes de la formidable evolucion que en tiempos recientes ha experimentado la biologia y en especial las ciencias medicas, la posibilidad de realizar actos de disposicion o contratos sobre el cuerpo humano y sus partes parecia una hipotesis de academia. El caracter sagrado de la persona arrastraba a su soporte material. Ahora, el panorama sufre un cambio sustancial al impactar sobre el cuerpo, sus partes y sus productos, los recientes avances cientifi cos y su correlativa valoracion en otros campos, lo que impone la necesidad de adoptar nuevos criterios tanto en el ambito juridico como en el etico respecto a la disponibilidad y la comercialidad del cuerpo, sus partes –por minusculas que fuereny sus productos. Para introducir en el debate la nueva realidad basta con referirnos a temas tan relevantes como el trasplante de organos y tejidos, la utilizacion de seres humanos en la investigacion cientifi ca, el alquiler de uteros para concebir un ser en cuya conformacion genetica no interviene la “madre de alquiler”, las posibilidades abiertas con la fecundacion medica asistida y el patentamiento de partes del cuerpo humano, incluyendo un gen o una secuencia parcial del mismo, embriones, celulas madres, lineas celulares, etc. Jamas, excepto durante el periodo de la esclavitud y la servidumbre se habia transformado al cuerpo humano en mercancia en tan amplia escala. Estas situaciones respecto a cuya frecuencia no es necesario extenderse crean para la bioetica un conjunto de problemas y dilemas de muy compleja elaboracion y solucion. Bioetica, cuerpo y mercado