Inmersos en un conflicto armado y guiados por un modelo politico que busca aprovechar el boom minero en pro del desarrollo de Colombia, se han potencializado dinamicas ilegales donde los Actores Armados Ilegales (A.A.I), como ‘bandidos estacionarios’, se han ido adaptando a las nuevas dinamicas del mercado donde el lucro, la rentabilidad y la financiacion son su objetivo central. En el departamento de Antioquia, esa situacion data desde la formacion de sus regiones, como son el caso del Bajo Cauca y Nordeste Antioqueno. Empero, lo novedoso en el conflicto armado, y que tiene relacion directa con la mineria aurifera es, la alta posibilidad que los A.A.I. esten viendo en esta actividad su principal fuente de financiacion como consecuencia de dos hechos importantes: 1). El exito que ha tenido la lucha contra el narcotrafico y por ende, contra los cultivos ilicitos. Y, 2) El elevado precio del oro en el mercado internacional puesto que, se estima que en los proximos anos alcance entre $2.000 y $2.107 dolares la onza. En este orden de ideas, el lector encontrara como los actores armados ilegales actuan como bandidos estacionarios que ejerciendo la “mineria criminal”, inciden en la politica fiscal municipal a partir de la para-tributacion o ‘impuesto de proteccion’, captacion de regalias y el lavado de activos; donde el fin es financiar sus actividades criminales, afectando negativamente la politica tributaria de los gobiernos municipales que se caracteriza por su baja capacidad de gestion.