Los tumores de la papila de Vater son patologias poco frecuentes y constituyen un reto para su diagnostico y tratamiento. El tumor mas frecuente de la papila es el adenocarcinoma y hay una fuerte creencia que la mayoria de estos se desarrollan con la secuencia ade-noma-carcinoma (1). Hasta hace poco tiempo la reseccion quirurgica de la ampolla y/o la pancreaduodenectomia constituyeron la unica alternativa de tratamiento curativo de esta enfermedad; sin embargo, la cirugia se acompana de un riesgo signifi cativo de morbilidad y mortalidad especialmente en nuestro medio donde las entidades administradoras de la salud no permiten el acceso de los pacientes a centros de referencia con alto nivel de experiencia en este tipo de cirugia. Adicionalmente, es habitual encontrar estos tumores en pacientes que son pobres candidatos quirurgicos, por lo que el papel mas frecuente de la endoscopia en nuestro medio es el de la paliacion de los sintomas de la enfermedad. Desde 1993 se informa de la reseccion endoscopica de los adenomas de la papila de Vater como una alternativa a la cirugia y varias series de casos de diferentes partes del mundo han contribuido enormemente a refi nar la tecnica de reseccion, asi como a defi nir mejor el papel o alcance del tratamiento endoscopico (2). En este numero de la revista los grupos del Hospital Pablo Tobon Uribe y Hospital San Vicente de Paul analizan en forma retrospectiva los resultados a corto y largo plazo de una serie de 15 pacientes a quienes le realizaron una papilectomia endoscopica en un periodo de 5 anos; aunque en la metodologia no estan defi nidos los criterios de exclusion, se menciona que no se incluyeron lesiones ulceradas, se informa que a todos los pacientes se les realizo colangiografia y pancreatografia con la intencion de defi nir el compro-miso intraductal, pero no se menciona en cuantos este estuvo presente al momento de la papilectomia. En un paciente el diagnostico de la biopsia de la papila fue informado como carcinoma; sin embargo, por considerarlo no adecuado para cirugia se procedio con papilectomia y el paciente sobrevive 30 meses despues. Seria interesante conocer en el especimen la extension del tumor y si habia o no invasion linfovascular; en el otro paciente con diagnostico previo de carcinoma in situ por biopsia la papilectomia aclaro que el compro-miso era mas extenso que lo inicialmente supuesto y fue sometido exitosamente a un Whipple. De los 13 pacientes restantes, en 2 la papilectomia contribuyo al diagnostico preciso, ya que revelo la presencia de carcinoma y permitio tomar una conducta acorde con este; en otros 2 pacientes se encontro adenoma intraductal con displasia de alto grado que el grupo decidio continuar manejando endoscopicamente y que actualmente se encuentran en seguimiento; fi nalmente, en 9 pacientes el tratamiento fue exitoso logrando la reseccion completa de la lesion y resal-tando que no se presentaron complicaciones severas en ninguno de los 15 pacientes. Indudablemente este tipo de intervencion requiere un mayor nivel de entrenamiento para su ejecucion y