A los hermanos y hermanas paz (...) y caridad con fe de parte de Dios Padre y del Senor Jesucristo. La gracia sea con todos los que aman a nuestro Senor Jesucristo en la vida Con este saludo tan intenso y apasionado san Pablo concluia su carta a los cristianos de Efeso (Ef 6, 23-24). Con estas mismas palabras nosotros, los padres sinodales, reunidos en Roma para la XII Asamblea general ordinaria del Sinodo de los obispos bajo la guia del Santo Padre Benedicto XVI, comenzamos nuestro mensaje dirigido al inmenso horizonte de todos aquellos que en las diferentes regiones del mundo siguen a Cristo como discipulos y continuan amandolo con amor incorruptible.