El proceso jurisdiccional desde el Estado social de derecho adquiere una nueva perspectiva, toda vez que debe orientarse hacia la consecucion de los fines que traza la Constitucion, de asegurar la convivencia pacifica y la vigencia de un orden justo. Ello implica un cambio en los paradigmas que estan en los imaginarios de los operadores del foro, tanto el juez, como las partes y sus apoderados. Si se espera del juez una decision que permee el tejido social al requerirsele no solo solucionar los conflictos juridicos, sino, al mismo tiempo, vigilar el respeto de los derechos fundamentales, en un mismo sistema de procesamiento, a su vez, se espera de las partes y sus apoderados, el cumplimento de los deberes y las obligaciones, entre ellos, el de colaborar con el buen funcionamiento de la administracion de justicia, y la apropiacion de una conducta etica y moral que responda a las directrices demarcadas por los principios de buena fe y lealtad procesal