Un dia, no recuerdo como, cayo en mis manos un librito: Educacion como Practica de la Libertad. Su autor era un brasileno llamado Paulo Freire. Al avanzar en la lectura de esta obra, grises muros que limitaban mi pensamiento pedagogico iban cayendo y surgia ante mi un panorama amplio y rico de posibilidades y retos educativos. Ensenar implicaba establecer un dialogo con los estudiantes, un dialogo en el mundo y sobre el mundo.