La busqueda de un aparente exito en estos tiempos conlleva a un acelerado consumismo que carcome y propicia que el ser humano se olvide de si mismo, relegando su mundo interno en aras de una existencia superflua y fragmentada. Esto es estimulado por algunas mentes que ven al hombre como una especie que se cultiva para seguir manipulandolo. El resultado es que se aniquilan su naturaleza y su esencia de persona, su inteligencia y sus capacidades que aportan a su propia vida y a la de los demas. Igualmente, dificulta ver no solo el mundo interno sino ademas el externo.