Apenas si van transcurridos diez y seis anos desde que Colombia sufriera, con la muerte del doctor Juan de Dios Carrasquilla acaso la mas irreparable de sus perdidas cientificas, cuando ya nuestra indiferencia, ese estado fisiopatologico de alma que tan disculpablemente nos caracteriza, empieza a dilatarse en torno del nombre y de los merecimientos de aquel sabio.