Las varices esofagicas se presentan en el 50% de los pacientes con cirrosis y su presencia se correlaciona con severidad de la enfermedad hepatica. Mientras que unicamente un 40% de los pacientes CHILD A tiene varices, 85% de los CHILD C tiene varices esofa-gicas al momento del diagnostico (1).Estudios prospectivos muestran que los pacientes con cirrosis y sin varices esofagicas desarrollaran varices a una tasa de 8% por ano. Aquellos con pequenas varices esofagicas desarrollan varices grandes a una tasa anual de 8%. La hemorragia variceal ocurre con una frecuencia anual de 12% a 15% por ano. La mortalidad es del 20% por cada episodio de sangrado variceal (2). El diagnostico de varices esofagicas se realiza con la esofagogastroduodenoscopia. Existen dos clasifi caciones. Las guias de AASLD/ACG americanas recomiendan que el tamano de las varices esofagicas deba clasifi carse en 2 grados: pequenas y grandes (diametro mayor de 5 mm). Otra clasifi cacion, la mas usada, las defi ne en tres grupos: pequenas, medianas o grandes. Las varices esofagicas pequenas se defi nen como mini-mamente elevadas por encima de la mucosa esofagica, que desaparecen con la insufl a-cion; las varices medianas son aquellas va rices tortuosas que ocupan menos de un tercio del lumen esofagico y varices esofagicas grandes, se defi nen como aquellas que ocupan mas de un tercio de la cavidad esofagica. En los estudios, las varices esofagicas medianas y grandes son agrupadas en el mismo grupo y con similares recomendaciones (3).Uno de las principales medidas preventivas para los pacientes con cirrosis compen-sada es la prevencion del primer sangrado variceal (profi laxis primaria).