En el siglo XIX la medicina psiquiatrica medicalizo el homoerotismo, invento el homosexual y propuso curas para el. En 1936 el Derecho Penal colombiano criminalizo esos sujetos. Este texto expone, a partir de las contradicciones entre esas instituciones, las fisuras del dispositivo de sexualidad que se genero para salvaguardar La Masculinidad hegemonica propia del orden heteronormal. La medicalizacion evidencio una gran diversidad de homoerotismos e impidio la aplicacion de la norma: muestra de ello es la memoria de las travestis que deambularon por las calles de Medellin, y con su existencia desestabilizaban el modelo sexogenerico establecido.