Como buena lectora, leer de todo un poco me llena de conocimiento y pensamiento propio. En esta ocasion cogi un libro a lazar de la biblioteca de mi madre, queria saber que se siente leer un libro que no se da por impulso propio sino a la suerte. Baje las escaleras de mi casa, cerre los ojos antes de observar el estante para no tener ninguna retentiva, estire mi brazo y iplop!, cogi un libro que en realidad no me daban ganas de leer, en ese momento. Inmediatamente pense en devolverlo y realizar de nuevo el ejercicio; pero me puse a pensar y esa no era la idea de hacer esta resena, yo misma habia ideado un plan y tenia que cumplirlo. Entonces asi comienza la experiencia de un libro que se sale de las lineas de lo hermoso de la cultura; de un libro que podria ser un trabajo para la universidad, pero en esta ocasion no lo es.