Las emociones asociadas a la vivencia de la infidelidad, vista esta como una crisis de la pareja y siempre desde la perspectiva de quien esta en el rol de infiel y de enganado, estan relacionadas con los significados que las personas han construido del amor y de la fidelidad, con los mandatos culturales, morales y politicos sobre la vida en pareja y las estrategias de afrontamiento con que cuenta cada individuo. La infidelidad opera como una manera de visibilizar el malestar y expresar la inconformidad, que al ser descubierta inyecta emociones devastadoras y dramaticas, descritas como una sensacion de muerte, con la vivencia de sintomas emocionales y fisicos, que deterioran la calidad de vida y desempeno normal de las tareas cotidianas, asi como la proliferacion de sentimientos polarizados que van desde la frustracion, la impotencia, la decepcion, el firme deseo de danar o vengarse del infiel hasta deseo de luchar por la reconstruccion afectiva, la materializacion de perdon y restauracion de la esperanza.