La contemporaneidad ha impuesto nuevos retos para el docente. Algunos de ellos no tienen parangon en la historia de la civilizacion. Promover una educacion que advierta sobre lo imprescindible de establecer estrategias acordes a los desafios de los nuevos tiempos, plantea al docente la necesidad de cuestionarse desde el punto de vista etico la manera de concebir su actual funcion. La inevitable situacion de tener que adaptarnos, modificando nuestra vision de la realidad y de rescatar tradicionales maneras de vinculacion con los alumnos en el proceso ensenanza-aprendizaje, es el planteamiento critico que pretende el presente trabajo