La obesidad es una de las enfermedades mas antiguas del mundo, sin embargo hasta hace relativamente poco se ha reconocido como tal, debido a su gran incidencia en la salud publica por sus caracteristicas epidemicas y por las funestas asociaciones que la acompanan. Aun cuando es sus comienzos esta acumulacion de energia permitio la supervivencia en epocas de hambruna, la evolucion hormonal que implica este fenomeno la ha convertido en una afeccion epidemica, propiciada por el sedentarismo y la sobre alimentacion. El sueno de nuestros ancestros de comida disponible con menor esfuerzo ha llegado a ser una pesadilla. Un gran numero de factores hormonales producidos en diversos tejidos por mas de 450 genes se encargan de mantener una homeostasis energetica cuya alteracion puede promover la obesidad; a su vez los adipocitos hipertroficos producen adipocinas que alteran el metabolismo de la glucosa, predisponiendo a diabetes mellitus y a la lesion del endotelio vascular generando enfermedad cardiovascular. La obesidad se constituye asi en un estado proinflamatorio cronico de bajo grado. Las diferentes estrategias de tratamiento de esta enfermedad multifactorial implican una disminucion en el aporte y un aumento del gasto energeticos. El tratamiento definitivo a muy largo plazo posiblemente resulte del desarrollo de la biologia molecular, sin embargo en el momento actual ese horizonte esta tan lejano que el conocimiento de las graves complicaciones de la obesidad, los esfuerzos educativos, los cambios en el medio ambiente y en el estilo de vida son criticos para enfrentar el desafio.