Con una sonrisa en el rostro contemplo esta hoja en blanco, que de nuevo reta el instinto de quien pretende ser escritor: llenar con palabras la infinidad del vacio llamado papel y sumergirse por un momento en la inmensidad del discurso… Hoy, he tenido la oportunidad de compartir con usted querido lector de la Agenda Cultural BogoTadeo, algo que sin mentirle mueve mis fibras; me da el placer de narrar en caracteres la pasion que siento por algo que trastoca mis adentros desde hace exactamente diez anos.