La historiografia identifica tradicionalmente dos factores clave en el despertar al progreso de Cuba: por una parte, la caida de La Habana en manos inglesas en 1762, que obligo a reforzar su estructura militar y, a la vista de los exitos comerciales de los ingleses, hizo conscientes a los reformadores del potencial economico de la isla; por otra, se atribuye a Francisco Arango y Parreno, ilustrado habanero de finales de siglo, la iniciativa modernizadora que abrio las puertas a las posibilidades azucareras de Cuba. Sin embargo, la presente revision de la revolucion azucarera en Cuba pone de manifiesto que sus raices se remontan mucho antes de la llegada del primer ingles a la isla, y si bien la caida de la plaza fuerte supuso un verdadero desastre, la corona exagero y hasta aprovecho la crisis para avanzar en su agenda reformista. Se establece asi una nueva corriente en la investigacion de las realidades cubanas a fines del siglo XVIII y principios del XIX.Dimensiones: 24 x 17 (cm).Peso: 10000 Kg.Numero de Paginas: 338.