La relación entre cine y turismo es de reciente aparición. Los primeros análisis surgen en la década de los noventa del siglo pasado, bajo la perspectiva de los estudios anglosajones que se adelantaron sobre movie-induce-tourism: “Probablemente sin pretenderlo, la industria turística encontró en el primer cine un aliado natural del que servirse en su afán por alertar el imaginario colectivo llamando la atención sobre determinados lugares y culturas susceptibles de convertirse en destinos” (Del Rey Reguillo, 2012).