En Barcelona, los edificios públicos han ocupado lugares destacados en la estructuración de actividades sociales y la organización del espacio urbano. Dentro de este tipo de edificio, los equipamientos brindan servicios a la comunidad según sus diferentes necesidades, en procura de un desarrollo urbano equilibrado y donde se identifiquen deficiencias. Estos proyectos han mejorado el uso de espacios libres, ubicado usos en lugares estratégicos, ordenado conjuntos arquitectónicos, incorporado el uso de vivienda y contado con la participación activa de la comunidad para garantizar la compatibilidad y pertinencia del proyecto con los usuarios del sector.