Antecedentes: El TDAH afecta aproximadamente al 5-7% de los niños en edad escolar y puede persistir en la adolescencia y adultez. La etiología del TDAH es multifactorial, involucrando factores genéticos, neurobiológicos y ambientales. El tratamiento farmacológico es una de las estrategias más efectivas para manejar los síntomas del TDAH, siendo la atomoxetina y el metilfenidato dos de los fármacos más utilizados. El metilfenidato, un estimulante del sistema nervioso central, ha demostrado eficacia rápida en el control de los síntomas principales del TDAH, pero también está asociado con efectos secundarios como insomnio y pérdida de apetito. La atomoxetina, un inhibidor selectivo de la recaptación de noradrenalina, ofrece una alternativa no estimulante que puede ser preferible en pacientes con comorbilidades como ansiedad o historial de abuso de sustancias. Sin embargo, su efecto terapéutico es más gradual, lo que plantea dudas sobre su eficacia inmediata.Metodología: Se llevó a cabo una revisión sistematica, teniendo en cuenta la pregunta de investigacion, ¿Cuáles son las diferencias en eficacia y seguridad entre la atomoxetina y el metilfenidato en niños con TDAH, según la evidencia disponible en la literatura científica? Se realizaron búsquedas en las bases de datos de PubMed, Scielo y ScienceDirect, entre otras. Teniendo en cuenta los criterios de inclusion como: Estudios que comparen directamente atomoxetina y metilfenidato en niños (edad <18 años) con diagnóstico de TDAH, evaluando al menos uno de los siguientes resultados: eficacia (medida por escalas estandarizadas de síntomas de TDAH) y seguridad (efectos secundarios reportados). Resultados: Numerosos estudios han demostrado que tanto la atomoxetina como el metilfenidato son eficaces para reducir los síntomas de inatención e hiperactividad en niños con TDAH. Sin embargo, el metilfenidato, un estimulante del sistema nervioso central, tiende a mostrar una respuesta más rápida, con mejoras evidentes desde los primeros días de tratamiento. En contraste, la atomoxetina, un inhibidor selectivo de la recaptación de noradrenalina, suele requerir de dos a cuatro semanas para alcanzar su máximo efecto terapéutico. Aunque ambos medicamentos son efectivos, algunos estudios sugieren que el metilfenidato puede ser más potente en el control de síntomas, especialmente en niños con presentaciones combinadas de TDAH.Conclusiones: Tanto la atomoxetina como el metilfenidato son opciones válidas para el tratamiento del TDAH en niños, cada una con ventajas y limitaciones particulares. La elección del tratamiento debe basarse en una evaluación integral del paciente y un monitoreo continuo.