Los números complejos son una extensión de los números reales que permite trabajar con raíces cuadradas de números negativos. Estos números tienen una gran importancia en el campo de la ingeniería civil y de sistemas, ya que permiten modelar y resolver problemas en diversas áreas como la electrónica, la mecánica, la hidráulica, entre otras. Las operaciones fundamentales de los números complejos son la suma, la resta, la multiplicación y la división, las cuales pueden realizarse en la forma binómica, polar y trigonométrica. La forma binómica representa los números complejos como una suma o resta de una parte real y una parte imaginaria, mientras que la forma polar y trigonométrica los representan como un módulo y un ángulo. Estas formas permiten realizar operaciones más eficientes y simplificadas, lo que facilita la solución de problemas en la ingeniería civil y de sistemas. Además, los números complejos también tienen aplicaciones en el diseño de estructuras, el análisis de circuitos eléctricos y la programación de sistemas informáticos.