La dexmedetomidina es un agonista altamente selectivo de los receptores α-2 adrenérgicos con efectos sedantes, ansiolíticos, simpaticolíticos y analgésicos. Se ha planteado que su interacción al nivel del sistema nervioso central puede tener un efecto favorable sobre el delirium, la estructuración del sueño y la reactividad al estrés en pacientes críticamente enfermos y ventilados mecánicamente. Sin embargo, su interacción hemodinámica desencadena un efecto bifásico hemodinámico queprovoca hipertensión transitoria, seguida de bradicardia e hipotensión, por lo que algunos autores la consideran insegura. Diversos estudios primarios recientes y metanálisis han conseguido resultados interesantes sobre diversos desenlaces que facilitan la interpretación del posible beneficio con este agente en comparación con los sedantes tradicionales como propofol o midazolam. Mejor aún, se ha descrito un posible beneficio adicional sobre la electrofisiología cardíaca, que podría beneficiarespecialmente a pacientes con antecedentes de arritmia cardíaca, lo cual disminuye el riesgo de morbilidad y mortalidad en la atención crítica. Considerando la relevancia de este tópico, el objetivo de esta revisión es brindar un acercamiento de la relación riesgo-beneficio de la dexmedetomidina en la sedación del paciente críticamente enfermo, respecto de otros agentes utilizados tradicionalmente sobre la base de la evidencia más reciente.