La aplicación de Soporte Respiratorio No Invasivo (SRNI) ha experimentado una creciente aplicación fuera de unidades de cuidados intensivos pediátricos (UCIP), siendo relevante la identificación temprana de progresión de enfermedad o pobre respuesta a la terapia suministrada para una derivación oportuna. Objetivo: Describir el uso de SRNI en salas generales de pediatría y evaluar los factores de riesgo relacionados a fracaso de terapia y derivación a UCIP.Pacientes y Método: estudio observacional, retrospectivo, monocéntrico, en niños menores de 24 meses con infección respiratoria aguda baja (IRAB) que recibieron SRNI en salas generales durante campañas de invierno de los años 2021-2022. SRNI incluyó cánula nasal de alto flujo (CNAF), presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) o presión positiva en dos niveles (BiPAP). Cada evento se caracterizó individualmente, registrando el tipo de soporte y su respuesta clínica (éxito o fracaso). Fracaso se definió como la necesidad de traslado a UCIP. Entre estos grupos se compararon factores demográficos, características clínicas y tipos de soporte utilizados, mediante análisis bivariado y regresión logística multivariada. Resultados: De un total de 415 pacientes, el 14,2% fracasaron. Los principales predictores de fracaso fueron edad (OR ajustado = 0,87; IC 95%: 0,81-0,94), prematuridad (OR ajustado = 2,52; IC 95%: 1,07-5,96), presencia de cardiopatía congénita (OR ajustado = 5,92; IC 95%: 2,13-16,42) y una mayor frecuencia cardíaca (OR ajustado = 1,25; IC 95%: 1,06-1,48). Los desenlaces clínicos no variaron según el tipo de SRNI utilizado. En cuanto al tipo de SRNI utilizado, la CNAF fue utilizada en el 68,6% de los eventos, seguida por el CPAP (25,3%) y BiPAP (6,1%). Conclusiones: La aplicación de SRNI en salas de pediatría general previno la derivación a UCIP en 85.8% de los casos. Los factores de riesgo para derivación identificados incluyeron la menor edad, la prematuridad, la presencia de cardiopatía congénita y una frecuencia cardíaca inicial mayor. La CNAF emergió como la técnica de soporte respiratorio más empleada, seguida por el CPAP y el BiPAP, principalmente como estrategias de rescate a la primera.