Las sociedades indígenas a menudo se describen como “tradicionales”, lo que sugiere permanencia y longevidad. Sin embargo, los estudios demuestran que estas comunidades no solo se adaptan a las condiciones impuestas por el contacto con Occidente, sino que la capacidad de transformación y ajuste es una parte integral de su tradición. A pesar de esto, fenómenos recientes de orden social, económico y ambiental han puesto a prueba esta capacidad de adaptación. Los sistemas de producción agrícola de los pueblos indígenas, como elemento fundamental para la reproducción física y cultural de estas sociedades, enfrentan retos derivados de los cambios en la calidad y distribución del esfuerzo humano requerido, influencia de modelos externos para el uso de los suelos, así como de las variaciones en el comportamiento ecológico y climático, los cuales afectan sus propias expectativas de vida. En este sentido es importante evaluar el estado actual de estos cultivos itinerantes como de las estrategias que le permitan a estas sociedades mantenerse vigentes en sus relaciones espirituales con las Naturaleza. Este artículo trata sobre una investigación sistemática y participativa que evaluó 70 áreas de cultivos itinerantes de producción agrícola en comunidades de 23 pueblos y de 5 asociaciones indígenas en los departamentos de Amazonas, Guainía y Vaupés, en el nor-oriente y sur de la amazonia colombiana. Los resultados revelan la persistencia de los fundamentos culturales en los actuales cultivos itinerantes e inducido a adaptarse a las actuales condiciones socioeconómicas externas.