La asfixia perinatal, caracterizada por la interrupción del flujo sanguíneo o del intercambio de gases hacia y desde el feto durante el periodo perinatal, representa una de las principales causas de morbimortalidad neonatal en todo el mundo, especialmente en países en desarrollo, y se asocia con complicaciones a largo plazo como retraso mental, daño neurológico irreversible, epilepsia y parálisis cerebral. Para abordar esta problemática, se llevó a cabo una revisión bibliográfica exhaustiva utilizando bases de datos como PubMed, SciELO, Medline y bibliotecas especializadas, centrada en publicaciones desde 2001 y en descriptores como asfixia perinatal, factores de riesgo, prevención, incidencia, fisiopatología y etiología. Los resultados indican que la monitorización del bienestar fetal mediante métodos biofísicos y bioquímicos, incluyendo pruebas como la monitorización estresante y no estresante, junto con el perfil biofísico fetal, es fundamental para prevenir desenlaces fatales.