Latinoamérica y el Caribe (LAC) es la región más desigual del mundo (CEPAL, 2022). Esta condición, sumada a la poca capacidad de respuesta de los Estados a condiciones como la pobreza, la inseguridad, el desempleo y la falta de vivienda digna, ha hecho que muchas personas vean la autogestión como la opción más viable para tener un techo. Los barrios populares que emergen como resultado de la producción social del hábitat no solo se constituyen en la expresión físico-espacial de un proyecto mancomunado para construir viviendas, sino también en expresiones sociales y culturales de la vida colectiva que se manifiestan en el territorio con la apropiación y resignificación de espacios públicos, pensados como los lugares de encuentro, goce colectivo, diversidad, deliberación pacífica y garantía de derechos. Dada la relevancia de estos espacios para la vida comunitaria, este Policy Brief presenta una serie de recomendaciones para el diseño participativo, activación y sostenibilidad de los espacios públicos como aporte a los procesos de mejoramiento integral del hábitat.