La neuromielitis óptica (NMO), es una enfermedad rara, autoinmunitaria idiopática que se caracteriza por la presencia de lesiones inflamatorias que afectan a diferentes estructuras del sistema nervioso central, aunque de forma predominante al nervio óptico y a la médula espinal. Por otra parte, la Trombosis del seno cavernoso (TSCV) es una enfermedad, que al igual que la NMO es poco frecuente, y consiste en la formación de trombos en el seno cavernoso. Ambas entidades afectan el sistema nervioso central, ocasionando una serie de síntomas neurológicos en los pacientes que afectan directamente funciones básicas para la vida diaria, tales como la visión, la marcha, entre otras y es sabido y mencionado por varios autores que pueden considerarse complicaciones secundarias a infecciones, sobre todo de sitios adyacentes como es el caso de las infecciones oculares. Por tal razón, y en aras de la búsqueda de un diagnóstico oportuno y la disminución de complicación post infecciones oculares, el objetivo del presente artículo es realizar una revisión de la literatura para resaltar el papel de la infección ocular en el desarrollo de neuromielitis óptica y trombosis del seno cavernoso.