Ser ágil es de primordial importancia en una organización moderna para mantenerse en el mercado. Ser flexible permite anticipar y responder a las oportunidades y amenazas que pudiera enfrentar, la organización frente a los cambios en la complejidad su entorno. Las nuevas exigencias de la sociedad implican que los recursos se adapten de forma vertiginosa a las nuevas realidades, aunque se ha encontrado que el manejo, administración y gestión de los Recursos Humanos aún se siguen haciendo, como en tiempos de Taylor y Fayol y no han evolucionado al ritmo de las demás áreas organizacionales. El objetivo de investigación es reflexionar sobre la evolución administración y gestión de los recursos humanos en las organizaciones dada su importancia y sobre la evolución y adaptación que ha tenido o puede tener un mundo que cambia rápidamente y que Bauman denomina modernidad líquida. Las principales conclusiones hacen referencia a que los Recursos Humanos (RRHH) en las organizaciones se han vuelto burocráticos, disfuncionales, inflexibles y no solo no contribuye a la organización, sino que genera tensiones entre los mismos trabajadores. La administración de RRHH acaba siendo odiada por el personal, ya que parece estar siempre del lado de la empresa y no de parte del trabajador; se tienen la sensación que se aprovecha de cualquier pequeño fallo para involucrarlos en problemas; aunque la administración intente acercarse y dialogar con los trabajadores, no suelen tener confiabilidad; a menudo se ignoran las conductas abusivas de los jefes; el jefe del recurso humano es vito con un especialista en el área que tiene muy poca idea de la función misional de la compañía y de las actividades que desempañan los demás miembros del equipo. En ocasiones se toman decisiones que confrontan a empleados con empleadores, en lugar de intentar conciliar y buscar soluciones que favorezcan a todas las partes.