La desnutrición constituye una disfunción entre el aporte energético y los requerimientos nutricionales corporales, por una alimentación inapropiada. Los niños son la población más afectada, por ello es de gran importancia la intervención en los determinantes sociales debido a las secuelas biológicas irreversibles que desencadena este evento. Esta investigación se realizó bajo un estudio cuantitativo de corte transversal, el tamaño de muestra fue de 117 familias cada una representando un menor de edad y del total de los participantes cada uno representaba un núcleo familiar: La población eran residentes de las comunas 13, 14, 15 y 21 de la ciudad Santiago de Cali. Se hizo la recolección de datos por medio del cuestionario Escala Latinoamericana y Caribeña de Seguridad Alimentaria (ELCSA). Como resultado se obtuvo a nivel de seguridad alimentaria: en 37 familias con seguridad alimentaria (31,6%), 46 familias con inseguridad alimentaria leve (39,3%), 18 familias con inseguridad alimentaria moderada (15,4%) y 16 familias con inseguridad alimentaria severa (13,7%); el 80% de los menores se encontraban bajo el cuidado de la madre las cuales se desempeñaban en las labores del hogar; el promedio de edad de los adultos encuestados fue de 28,6 años; solo el 44% contaba con nivel de estudios secundaria completa, y en el 48,7% de los hogares los ingresos económicos estaban avaluados en menos de $1.000.000COP. El nivel de seguridad alimentaria predominante fue seguridad, sin embargo, entre los integrantes se encontraba el integrante menor con desnutrición, situación que nos permitió identificar que los alimentos no suplían los requerimientos nutricionales para el adecuado desarrollo del infante.