El incremento de riesgos de desastres, catástrofes sanitarias, cambio climático y decenas de conflictos bélicos a nivel mundial por causas políticas, religiosas y culturales, empujan al incremento de los niveles de migración indígena interna, trasfronterizas, incluso transcontinentales; en este contexto cobra importancia una educación renovada del carácter abierto en el mundo. Una de las estrategias coloniales que se mantiene para controlar a las poblaciones indígenas rurales en Latinoamérica, según Navarrete (2024), es la criminalización de los pueblos originarios cuando están en defensa de los derechos ligados a sus territorios.